Toda emoción verdadera es mentira en la inteligencia, pues no se da en ella; toda emoción verdadera tiene por tanto una expresión falsa. Expresarse es decir lo que no se siente.
Fernando Pessoa

martes, marzo 30, 2010

EL HÉROE QUE AMABA

Ilustración de Maggie Taylor

Es duro sostener la mano

de alguien que está buscando

alcanzar el cielo sólo para rendirse.

Leonard Cohen


El héroe sentía en la profundidad de sus entrañas que ignorar su capacidad y sentido de la comprensión hacía los demás era el mayor escollo al que se podía enfrentar en el largo periplo que le esperaba.

Cuando partió de su hogar y se despidió de su esposa e hijos sabía con certeza que nunca más los volvería a ver. Durante el trayecto, entre la claridad y las sombras del bosque o en la tormenta y la calma chicha de la mar, meditó ajeno al peligro y comió vallas y peces que querían ser alimento; el héroe soñaba, sin más.

Lobos y monstruos míticos quisieron devorarlo, brujas encantarlo, reyes de reinos lejanos decapitarlo; pero siempre los escuchaba y comprendía, procurándoles felicidad. Sus únicas armas consistían en susurrar viejas canciones de amor y contar en voz baja fábulas de animales fantásticos. Y, ellos, los enemigos, por terroríficos que pudieran ser, se amansaban hasta caer rendidos y deleitados por su empatía. Entonces, el héroe les besaba en la mejilla y los convertía en árbol que por los siglos de los siglos tributaría amor a la luz del sol.

Cuando llegó el día final, el momento de la verdad, el héroe llamó al picaporte del castillo de la cruel y vieja hada. Al abrirse la puerta, le dio la bienvenida una bella dama. Él, prendado por su belleza, no pudo mas que someterse a la evidencia.

Al día siguiente en el bosque, un leñador encontró el cadáver del hada. El hilo de sangre que brotaba de su cabeza se convirtió en riachuelo de agua clara, luego en río bravo, hasta desembocar lejos, muy lejos, en la mar.

El héroe, nunca volvió a su hogar, ni nada se supo de él. Pero dicen que por la noche, cuando el viento agita las ramas de los árboles del bosque, se pueden escuchar viejas canciones de amor y fábulas de animales fantásticos.


2 comentarios:

Maggie dijo...

hasta lo héroes dejan de serlo ante las hadas...

muy bonito

La Maga

José Vicente dijo...

Yo nunca creí en los héroes. Pienso que son las primeras víctimas y los primeros malvados.

Gracias y un beso