Toda emoción verdadera es mentira en la inteligencia, pues no se da en ella; toda emoción verdadera tiene por tanto una expresión falsa. Expresarse es decir lo que no se siente.
Fernando Pessoa

viernes, marzo 12, 2010

CUENTO DE HADAS O CHINOS



Ocurrió un domingo de febrero de hace cuatro años. Desnudos, exhaustos e infelices, tras haber follado durante toda la tarde, los furtivos amantes contemplaban en silencio el desconchado techo y la bombilla de eficiencia energética que pendía peligrosamente en aquel hotel construido sin acierto en el margen derecho de la nacional 230. Ella con el vientre manchado de semen y él con el pene fláccido, constituían un conjunto de dos simples y frágiles cuerpos abandonados a su suerte. En el exterior, la niebla y el frío del norte, quebraban los huesos. Parecía que ningún ser vivo quería compartir aquel paisaje apocalíptico, y sólo algunos viejos papeles de periódico y siempre la misma bolsa de plástico, se atrevían a cruzar aquella lejana carretera, impulsados por el torbellino provocado por los camiones que cruzaban a toda velocidad. De vez en cuando, muy levemente, una luz doméstica brillaba en el horizonte, determinando la cercanía de una población y recordando a los mortales que hay estrellas en el cielo.
Ella se acurrucó sobre su torso en posición fetal, miró a la boca de su amante, le musitó la estrofa de una vieja canción infantil y cerró los ojos. Después él le acarició levemente el vientre manchado de semen, se apoyó sobre su cabeza y respiró profundamente, oliendo el aroma de su cabello. – Lo del amor es un cuento – dijo ella. Sorprendido, sin abrir los ojos, él le respondió: – un cuento de hadas sin duda, o, mejor dicho, un cuento chino –.
Después, se vistieron, se dijeron adiós y nunca más se volvieron a ver.
Dos años más tarde ella se casó i tuvo un hijo, se divorció y su vida transcurrió como la de la mayoría de los humanos; con pinceladas de felicidad y mucho trabajo y soledad.
Él, una fatal mañana de marzo fue víctima de un accidente de tráfico que le dejó pegado a una silla de ruedas. Sin embargo, el amor le unió a una mujer de largos cabellos con olor a vergel.
Ella, desde aquella tarde siempre termina acurrucándose en posición fetal sobre el torso de los diferentes amantes desconocidos con los que folla. Él, sin embargo, se impulsa reptando hasta poder oler el cuero cabelludo de su pareja. Inconscientemente nunca abandonaron aquel hotel de carretera.
Desde hace tres años, con puntualidad, el hotel de carretera convertido ahora en hotel rural, recibe siempre el último domingo de febrero una carta anónima que contiene en su interior un cuento de hadas, o, un cuento chino. El dueño del hotel, sorprendido, le cuenta a sus amigos que todavía hay chiflados que escriben cartas.
Mientras, en el exterior, el país espera impaciente la primavera.



Tema para desengrasar. Domingo astromántico, Zahara con Love Of lesbian.

4 comentarios:

Ophelia dijo...

Pues a mi me gustan los chiflados que escriben cartas, y los que sueñan, y los que todavia creen en cuentos de hadas o cuentos chinos y en todos aquellos que aun le quedan esperanzas... En realidad prefiero a cualquier loco antes que a un cuerdo.
Un beso,Jose.

PD: Por cierto, yo soy la anónima Mar y el 19 de este mes estaré de de santo ;)

Elektra dijo...

Me gusta ese tono pausado del relato pero en el que cuentas muchas cosas. La vida gira para todos...

Un beso grande.

José Vicente dijo...

Gracias Ophelia. Yo reconozco que no sé la última vez que escribí una carta. Pero también es verdad, que no tengo a nadie a quien escribir (eso creo!!!). Está historia esta inspirada en una canción de mi niñez que sonaba en la radio y en algún momento real y doloroso. Es una historia de amor imposible o, ciertamente, posible. Es una historia de seres humanos.
P.D. Felicidades: eres Pepa??? pues somos tocayos.Y eres Mar, la mar. Eres todo un baúl de sorpresas!!!
Elektra grace mile. El tono y el paisaje es fundamental, es la forma de sentir de los personajes y es el dolor. Hay que dar luz y color a las historias, y en eso estoy. Sin duda, es un relato en el que nos podemos sentir reflejados. No cuento nada nuevo, intento saber contarlo, con una estética y sensibilidad.
Un beso guapa y sigue escribiendo que me encanta como lo haces.

Maggie dijo...

Es una bella historia, más real de lo que me gustaría pensar. Creo en los cuentos, eso ya se sabe...

Un beso

pd: la música es alucinante.